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MI CIUDAD ES AQUELLA QUE EN UN DÍA SOÑÉ…FUE UN SUEÑO , PARA MÍ, DE MIEDO…

las fuentes de la pequeña ciudad borbotean de los caños aire y sequedad. las fuentes de la vetusta ciudad lloran sequedad por sus agujeros. los acueductos que llevaban agua en sus lomos a las fuentes muestran sus costillares yermos. las fuentes del agua, sí, las de las montañas, son agujeros resecos, callados, sin voz líquida. ya tan sólo muestran quejidos de polvo.

y por las calles de la ciudad los empedrados se lamentan por cada una de sus cicatrices, es decir, con cada raja que se abre en ellas lloran sequedad. el aire que pasea por las calles empolvadas o por las ventanas abiertas como ojos sin lagrimal en busca de un poco de fresco para las casas quemadas por las altas temperaturas, se retuerce sobre sí mismo a 40 grados. las paredes de los edificios se decoloran o adquieren el color del amarillo calor. el sol castiga cada recoveco de la ciudad. las piedras viejas de la catedral o las de las iglesias románicas intentan buscar en su memoria pétrea alguna época de tanta sequía. las farolas de petróleo que intentan iluminar la ciudad en las noches, permanecen apagadas para no atraer más a la calor nocturna.

la ciudad pequeña saca la lengua como perro sediento en busca de una gota de agua.

la ciudad se quema de calor y sus habitantes rezan en cada fuente reseca.

JUEVES DE CIUDAD…

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de julianoelapostata56

26 comentarios el “JUEVES DE CIUDAD…

  1. Vaya, has decidido contrarestar con una contrautopía ehh!!! Original, y sobre todo has conseguido hacerme caminar entre sus calles, para lluvia este añito vamos servidos con la realidad. Bss.

  2. Tu relato trasmite una ciudad de sensaciones. Se siente el calor, la sequedad del ambiente, la sed, el paisaje árido a la espera del prodigio. Un paseo por los sentidos, que da ganas de sentarse al borde de esa fuente (recuerdo el placer de sentarme así en cuanto fuente encontré por España y haber dado gracias por tocar el agua que de ella manaba) y acompañar el rezo. Un relato que se prende en la piel, sin poder hacer nada por los quejosos empedrados, más que deleitarme con tu relato.
    un abrazo

  3. uff!!! me has dejado con la boca abierta y la lengua fuera. Que ahogo! si ésta és una ciudad de utopía o de ensueño, yo prefiero quedarme como estoy, amigo mio.
    A pesar de los pesares. Caramba! no se como quitarme las moscas de encima!!!

    Buen relato, y una realidad quizás a no tan largo plazo.
    saludos!

  4. Me suena esa sequedad que seca hasta el alma, nubes y lluvia, fuentes, pozos, lagunas, ríos, fuentes ¿a dónde se fue el agua? Líquido elemento en las venas y el cuerpo, lagrimales resecos, claman los surcos y las piedras, las catedrales románicas y los romanos acueductos, después de tantísimo llover en una primavera invernal, se nos quedó seco hasta el tuétano en esa utopía que habla de un paisaje que siempre pertenece a lo humano, parábola de lo que sucede de verdad, inclemencia y sed en las ánimas de esta tierra desolada de esperanzas. !Que llueva la Virgen de la Cueva y canten los paxariños! Tendremos que cantar todos muy desafinado para que caigan chuzos y luego escampe llevándose el polvo y la porquería que nos reseca.
    No tan utópico cuento sobre un paisaje yermo que nos lleva hasta la saliva de las quejas. Aplauso y felicitación por tu bella y aguda reflexión con aire poético.
    Besito mudo y admirado.

  5. Me has recordado un episodio de sequía extrema que se vivió en un pueblecito de Castellón, hace ya unos cuantos años. Hasta se tuvieron que sacrificar animales para no hacerlos sufrir más. Quizá por eso siempre asocio la lluvia a la risa del cielo, nada que ver con lágrimas del idem (bueno, pero tampoco hace falta salir con una zodiac, que también pasa, a veces, a la vera del Mediterráneo)

    Un abrazo

  6. La sed se desprende a gritos, por cada ínfimo lugar de tu ciudad, cual árido desierto.
    Que sea solo el pasaje de un sueño que acaba pronto, para que la lluvia llegue en todo su esplendor.
    Será que tendremos que meditar y cuidar la naturaleza, me dejas así meditando tu entrada, Dire.

    Hoy, un abrazo como apapacho. 🙂

  7. La falta de agua, el calor insoportable, la tierra que grita…lo has descrito con gran maestría. Lo digo por experiencia, duele ver tata sequedad.
    Un abrazo.

  8. Casi puedo masticar el polvo, seca la garganta, admirada del paisaje de tus letras. ¡que sed! Tu ciudad no es para quedarse, si no para recrearse.
    Un beso

  9. Como eres el jefe has ido a la contra, eso está bien porque has descrito perfectamente a las ciudades que llegaremos si no lo remediamos ya.

  10. Me entra calor nada más que de leer el relato. Eso si, un calor que se agradecería ahora mismo, porque yo no sé dónde se quedó la primavera… Un beso.

  11. Esa ciudad agostada, reseca, ansiosa de humedades y resquebrajada de como hoja de otoño, necesita que los hombres seamos mas dadivosos y esplendidos con la madre naturaleza.
    Duro, pero no por ello menos poético.
    Un abrazo.

  12. O sea que te pongas como te pongas, en tu ciudad no pillas una gota de agua.
    Y llorar… ¿Has probado a hacerla llorar?. Al menos una lagrimita que se desprenda del congojo poético que desprenden tus lamentaciones…
    Besos húmedos

  13. Me han venido a la mente aquellas Crónicas marcianas de Bradbury. Así, me imagino, habría sido el fin de aquellas ciudades de civilizaciones avanzadas que sucumbieron a falta de algo tan vital como el agua.
    De veras una pesadilla que lograste describir en su pavor.
    Un abrazo

  14. Como una ciudad sitiada por un cruel enemigo, narras algo que nos resulta comparable con la actualidad. Llueve sobre los de siempre, los demás se quedan mordiendo el polvo y cada vez son más los que forman parte de la zona seca.
    He sentido la rabia del sediento que se acerca a la fuente con la esperanza de saciar su sed y se encuentra el sonido seco de los caños.

    Un beso.

  15. Frecuentemente ansiamos utopías fantásticas sin cimentar los logros que ya conseguimos, quizás porque fueron otros los que lucharon por ellos y a nosotros nos los regalaron (o eso creíamos).
    Un abrazo.

  16. No es el estilo, que es tuyo, pero si entra en la temática de mi admirado Juan Rulfo. Es decir, me ha gustado mucho. Medio beso.

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